Quiero compartir nuevamente una temática muy seria y compleja en torno al Suicidio.
Si bien hay un día mundial destinado que es el 10 de Septiembre, me parece interesante que tenga vigencia en un enfoque Integral e Interdisciplinario.
Por mi parte valoro los conceptos teológicos y psiquiátricos correspondientemente. La dinámica del Suicidio es un Proceso constante y tomando el concepto Froidiano, el mismo se refiere a Pulsiones, existiendo fundamentalmente 2: la de Eros y la de Tanos. Esto lo vivenciamos desde el momento del Nacimiento y me atrevería a decir “antes del Nacimiento”, que depende de nuestros Padres, si deciden hacer viable o no la gestación de su bebé, tan común en estas épocas que lleva a movimientos de abortos y anti-abortos con connotaciones de toda índole, Médicas, Psicológicas y Teológicas.
Desde mi experiencia, y dejando de lado esta adquisición teórica, siempre, como Profesional de la Psiquiatría estoy atento desde el 1° día, desde la 1° consulta, es algo que tiene que ser ineludible en la 1° entrevista. Ahí, está la oportunidad de salvar Vidas. Que la Persona pueda expresar la idea Suicida ya es un punto de inflexión, haciendo una analogía : es como “cuando se tiene un absceso y hay que punzar para expulsar el pus”, y hay que seguir con las curaciones.
A punto de partida de compartir el Suicidio:
Se debe estar, como Psiquiatra, atento las primeras 24 hs., 48 hs. a 72 hs. y medicinar si es necesario.
Evitar la sobremedicación, asustarse y asustar al Paciente.
Y en mi experiencia, no aconsejo Internación.
Porque los resultados están a la vista : ¡Internación sin acompañamiento no sirve!. Si nó, nos remitimos a los casos vivenciados en nuestro medio, casi constantes. ¡¡Las Internaciones así NO!!
Y con respecto a si se dan Licencias por Estados Psiquiátricos y Depresivos, es totalmente desaconsejable dar arbitrariamente cada 30, 60 o 90 días sin control por parte del Médico Psiquiatra, tanto Farmacológico como Psicoterapéutico Conductual, principalmente este último.
Que sea timoneado por una sola Persona.
Puede aparentar soberbio: Al Suicida le cuesta compartir su Estado. Lo vive como un secreto vergonzoso y humillante. Por ende tiene que manejarse por el mismo Psiquiatra comprometido.
Pregunto: ¿ Cómo es posible que Laura Lavalle tenía Licencia Psiquiátrica y llegó a tal resolución?. ¿De qué sirvió la Licencia?. ¿ Qué pasó?. ¿ No se trabajó?.
¡¡Y así como este caso, muchísimos!! Estando Internados, muriendo, tomando decisiones dentro de las Instituciones, ya sean Públicas o Privadas. Más allá que a veces escapa a todo, suele suceder, pero a su vez también cuando hay mensajes subliminales a través de las múltiples redes sociales, ¡¡tenemos que estar atentos!!.
Además, la temática del Suicidio si bien no tiene las características de enfermedades infecciosas, pero puede tener como un efecto contagioso, figurativamente hablando.
El hecho de que una Persona haya tenido o tenga una idea suicida, no significa que esté permanente y eternamente sobremedicinado.
Se trata el Proceso, se Controla y se libera de la Sobremedicación.
Habría muchísimo más para desarrollar, pero hago hincapié en los últimos conceptos del manejo adecuado del Suicidio.





